De Cala Canyelles (Lloret de Mar) a Sant Feliu

Bueno, la verdad es que la Costa Brava no empieza ni acaba en Cadaqués, Begur, Les Medes o el Cap de Creus, va mucho más allá. Una de las zonas más bonitas que uno ha tenido la suerte de ver, es la que separa Lloret de Mar de Sant Feliu de Guíxols. Lugares increibles, calas con aguas más que cistalinas y si se tiene un poco de suerte, tranquilidad, mucha tranquilidad.

Saliendo de Lloret encontramos calas, como Cala Trons, un lugar especial y tranquilo, donde darse un baño se convierte en un lujo, donde no debes olvidar las gafas de snorkel.

Cala Trons

 

Luego pasaremos por Cala Canyelles, si no hemos salido desde allí, pues cuenta con un pequeño pero completo puerto deportivo.
Otras calas bonitas, son la de Llevadó, que tiene un camping y un restaurante que bien valen una visita, especialmente por la noche o la de Pola o Lliverola, adjunto URL que os habla de todas ellas. http://elparadisblau.blogspot.com.es/2010/09/cales-de-tossa-cap-gregal.html

Por supuesto, y aunque está en el tramo que va de Tossa a Sant feliu, un rincón que me encanta es Cala Bona, con un restaurante en el que puedes parar y comer, la verdad es que aunque hay una cuantas barcas, tu neumática te permitirá llegar dondo quizás otros no puedan. No pasa nada por ir más allá, conozco gente que solo llega hasta Tossa, pero el camino que va de Tossa a Sant feliu, es simplemente espectacular.

Cala Bona

 
Ahí queda la recomendación, es un tramo quizás poco navegado, pero que sin duda vale una visita.

Nos veos en el mar!

 

 

 

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Consejos para navegar con niebla

Algunos datos deberíamos tener en cuenta cuando estamos navegando y de repente nos vemos en medio de una intensa niebla. No suele ocurrir muchas veces, bueno quizás más en algunas zonas que en otras, pero está bien recordar algunos consejos si nos vemos sorprendidos por ella.

Los objetos pueden parecer más grande de lo que parece

Cuando se opera en zona de niebla, debemos tener en cuenta que la visibilidad se suele reducir drásticamente. Cuando la visibilidad es de entre 25 y 150, el barco u objeto que avistemos, puede parecer dos veces mayor de lo que és. La ilusión también tiende a hacer pensar que se están acercando a un ritmo mucho más rápido de lo que realmente lo hacen, datos que deben ayudarnos a mantener algo más la calma cuando entremos en una zona de ese tipo.

Sin brújula, deberíamos ir en línea recta

La mayoria de veces que un patrón de pequeña embarcación se encuentra con una zona de niebla, no dispone de brújula. Sin brújula y sin puntos de referencia, hasta el mejor de los patrones tenderá a moverse en círculos. Es por eso que la segunda recomendación es que vayamos en línea recta y no intentemos navegar buscando una referencia.

Para seguir en línea recta, es aconsejable colocar o abrir la luz de arco, sino situar una en un punto alto. Después deberíamos lanzar (amarrada) una ancla flotante o almohadilla o lo que tengamos a mano que cree resistencia, por la popa. Deberemos entonces mantener una línea centrada en nuestro paso por la popa y de esta forma aseguraremos que vamos en línea recta.

Acciones a tomar en caso de niebla

Si ves un banco de niebla que se aproxima o niebla que se forma, asegúrate de fijar tu posición por todos los medios necesarios, incluida la vía electrónica o por los cojinetes. Si es posible, tira el ancla y espera a que la niebla pase, eso si estás en una zona poco frofunda y de poco paso de barcos. No olvides emitir las señales sonoras que obliga la normativa (si puedes, sino deberías buscar alguna cosa que pueda emitir sonidos, es básico para advertir de tu presencia a otros barcos. No está de más que te mantengas en silencio y estés atento de posibles ruidos de motor. Si escuchas una embarcación aproximarse, emite los sonidos que puedas si no dispones de bocina (deberíamos llevar siempre una) y si tienes una, recuerda emite una pitada corta – una prolongada – una pitada corta para notificarles tu presencia.

Esperemos que no os encontréis muchas veces en esta situación, así como que recordéis algo de lo expuesto aquí, si os ocurre en alguna ocasión.

Nos vemos en el mar.

Preparando el verano

Lo primero que quería hacer, es daros las gracias a todos aquellos que en algún momento entráis a mi blog, aun con mi esfuerzo constante en que dejéis de hacerlo, vista mi poca implicación últimamente. Como uno de esos deseos de final de año (dejar de fumar, apuntarse al gimnasio e ir, etc.), pero con firme voluntad, vuelvo con fuerzas renovadas, quizás guiado por las buenas temperaturas que nos empiezan a visitar.

Posiblemente en estos momentos, algunos de vosotros estéis empezando a preparar vuestra neumática para “ponerla al agua”, otros estéis pensando en si vale la pena lanzarse al vacío y haceros con una y por último, algunos otros esperáis que lleguen aquellos días de vacaciones en los que soléis alquilar una. A todos, enhorabuena.

A los que tengáis como yo el privilegio de poseer una o tengáis claro que vais a alquilar, por que en breve estaréis en el mar, disfrutando de aquello que más os gusta, ya sea descubrir pequeños rincones en vuestra zona de navegación o navegar a media distancia o ¿quien sabe?, quizás buscar una aventura en agua dulce (ríos, canales, etc.)

A los que estáis pensando en compraros una, ¿qué deciros?. Por supuesto que os animaría a ello, pero también tengo claros los “peros” de tal decisión (amarres, mantenimiento, etc.), así como esa famosa crisis económica que nos vino a visitar hace tiempo y que parece que se ha “apalancado” en casa y como el amigo gorrón, no está dispuesta a irse sin dejaros la despensa vacía.

Es un momento especial para todos los que nos gusta navegar, de eso no hay duda, como tampoco la hay de que cada uno lo verá a su manera. Los pesimistas quizás estén más preocupados con la cada día más pesada y complicada normativa que nos toca sufrir (canales de navegación en playas y calas). Los Optimistas por contra, solo verán la proa de la embarcación y un sinfín de agua frente a ellos. Me uno a los segundos. Está claro, que a veces la administración no es plenamente consciente de lo que la navegación le da a nuestra país, a nivel de turismo de calidad, de industria con sus consecuentes puestos de trabajo. Pero si de algo estoy seguro, es que no voy a permitir que nadie me quite la ilusión que tengo, por acabar de acordar con los mecánicos el día y hora para poner la neumática en el agua. Solo pensar que pronto estaré navegando, dejando en tierra; los problemas, la crisis, el paro y demás, se me pone esa sonrisa de tonto que mi mujer tanto me reprocha. Ay si la administración fuera consciente de lo felices que somos, quizás en vez de ponernos cada día más trabas, nos subvencionarían la compra de una embarcación, como han hecho tantas veces con los coches.

Pero bueno, al final vivimos en el país que vivimos, que tiene muchas cosas negativas (entre ellas parte de la administración que regula la náutica), pero que tiene una cosa que no podrán quitarnos por más que quieran, que es una costa que recorre toda nuestra geografía. Nos quedará el pacífico, quizás el mar egeo o lo que queramos, pero no renunciaremos a poder navegar tranquilos por nuestras costas. De entrada yo lo haré en unos días, ¿alguien me sigue?
Por cierto, os paso un link interesante, con algunos consejos que os podrán ayudar si estáis pensando en comprar.

http://www.revistayate.com/lista-de-reportages/172-neumaticas-y-semirrigidas-lo-que-hay-que-saber

Nos vemos en el mar!

Proponernos un lugar

Se que me voy a reiterar, pero me encantaría que nos ayudarais a encontrar esos lugares que son casi exclusivamente “visitables” desde el mar. Hay cientos repartidos por la geografía Española y estoy seguro que todos vamos a poder disfrutar con cada una de las aportaciones. Me gustaría ofrecer un regalo para la mejor propuesta, pero el carácter “no lucrativo” del blog me lo impide. eso si, os llevareis el agradecimiento de los que como vosotros, son unos apasionados de buscar rincones gracias a las posibilidades que ofrecen las neumáticas.

Nos vemos en el mar!



Primera excursión de la temporada

El Sábado llegamos con un amigo a Empuriabrava (42º14′ Latitud Norte – 3º 08′ longitud E), pues la gente de Nautica Xavi i Aleix de Llançà procedía a poner nuestra barca en el agua en el club náutico de esa localidad. La operación a las diez de la mañana fue especialmente ágil y en pocos minutos, la Zodiac estaba bien “mojadita”. David, mi colega, iba a ir con el coche hasta el amarre,. para dejarlo allí pues este está en Santa Margarita a unos pocos kilómetros de donde nos encontraba y así cuando llegáramos no tendríamos que hacer cosas raras para ir a buscarlo. La neumática iba impecable, se notaba que el hibernaje le había sentado de fábula, limpia y con todo ajustado, vamos un placer. La travesía que me llevo al puerto vecino de santa Margarita fue de los más plácida, aunque con algo de mar, nada que una embarcación de este tipo no logre afrontar con total seguridad. Antes de salir, me di unas vueltas por los canales de Empuriabrava, que bien valen una vista si no los has visitado nunca (www.marinaempuriabrava.com). Lo dicho, a los diez minutos ya entraba por la bocana que conduce a los canales de santa Margarita (Roses) y en cinco o diez más (los 3 nudos es lo que tienen), estaba en el amarre. Con mi colega, cargamos la barca con nuestras bolsas y nos preparamos para dos días de navegación. ¿Los planes? Pues ninguno en concreto y muchos en nuestra cabeza. Lo primero era acercarnos al puerto de Roses a repostar y llenar el depósito, para afrontar las jornadas sin tener que pensar en gasolineras, ni historias raras. A las once de la mañana ya estábamos acercándonos al puerto de Roses y a la gasolinera que hay allí, donde por cierto, el chico que la lleva es súper amable. De Roses, salimos directos con rumbo a L’Escala, previo pago de 70,-€ (poco, pues quedaba combustible), el famoso pueblo de la Costa Brava que da nombre a unas anchoas famosas en todo el país. La navegación era tranquila con un poco de mar y una suave brisa que la verdad es que ayudaba a llevar de mejor manera, los rayos del sol, que la verdad es que por entonces ya hacían de las suyas. Antes de l’Escala, viramos hacia babor, para dirigirnos a las Illes Medes, unas preciosas islas protegidas, que están frente a la marinera población de l’Estartit. Si tenéis posibilidad y os gusta hacer inmersiones, esas islas, declaradas patrimonio natural, creo que satisfarán vuestra curiosidad, pues podéis encontrar especies de todo tipo. Nosotros, navegando nos encontramos con un pez luna (precioso, lástima de no tener cámara), pero podéis ver; meros, morenas, etc.
La verdad es que la navegación fue alucinante, sin barcos en la zona, íbamos entrando y saliendo en las calas y disfrutando del privilegio que tenemos de disponer de unas costas como en este caso, la Costa Brava. Cada cala emana algo, te hace sentir algo especial, no se, en una calma, en otras excitación, en muchas otras relax, que se yo, es algo que solo puedes experimentar cuando navegas. La travesía hasta Palamós fue realmente un placer. Vimos desde un velero espectacular de 100 pies, donde sus ocupantes comían en cubierta tranquilamente, a algunos yates cuya embarcación auxiliar era considerablemente más grande que nuestra Medline de 4,80. En todo caso, solo faltó el chapuzón, pero la verdad es que el constipado y la temperatura del agua (demonios que fría estaba y que delicado soy yo conforme me hago mayor) lo evitaron, otra vez será y no tardará mucho en llegar, pues la verdad es que la salida fue genial. Comimos en el puerto de Palamós, muy bien la verdad, por un precio cerrado de 30,-€ que incluía un par de tapas y una fideuá (plato típico de fideos finos, con sofrito y caldo de pescado) con bogavante, postre y café. Vamos, que salimos de allí bien alegres, por no decir contentos, que ya sabemos que connotaciones tiene esa palabra y no quiero que me esperen los de verde fuera de los puertos, pues si bien se irían de vacío por ese motivo, seguro encontrarían que me falta, ves a saber, que cierre la cremallera de la tapicería….
La vuelta fue todavía mejor, ya sabemos los que estamos acostumbrados a navegar por esta zona, que cuando baja el sol, el mar se aplana bastante (días de temporal a parte) y aquel día de forma especial. A una velocidad de 20 nudos que da ese pequeño-gran motor Suzuki de 50Cv que equipa la neumática, fuimos sorteando la escarpada orografía de la costa, cruzándonos con un banco de atunes de considerable tamaño, cuando teníamos las Illes Medes a a babor. La verdad es que estuvo genial, no es muy normal ver ese tipo de bancos en aquella zona, sobretodo con la cantidad de embarcaciones que hay. En no mucho tiempo alcanzamos el otro lado del golfo de Roses, Cala Jóncols más concretamente, donde habíamos reservado desde la barca una habitación doble. No se si habéis tenido la suerte de acercaros a aquella cala, bien sea a daros un chapuzón (se accede en coche con dificultad) o bien a comer una paella o lo que sea en su chiringuito, pero es un lujo. Allí podéis amarrar vuestra embarcación en una de las bollas, que el hotel-chiringuito tienen para los clientes, disponiendo éstos además de servicio de taxi, para llevaros a la playa, consultar http://www.calajoncols.com/Default.htm. La cuestión es que en dicho hotel pasamos la noche, tranquilamente, mientras veíamos la final entre Inter y Bayern, que desgraciadamente ganaron “los malos”, pero eso es otra historia, de la que no hablaré en este Blog. Muera el fútbol, viva la náutica.
Nos vemos en el mar!

Parece que ha llegado el momento

Espero no equivocarme, pero creo que ha llegado el momento. Si, si, todo indica que las temperaturas van a subir y allí se van a quedar. Analizando un poco, ayer pensé, que suerte tenemos de vivir donde vivimos. La verdad es que me voy a apartar de las tesis oficiales de que esto está muy mal, y por un momento voy a mirar el lado positivo de vivir en España. Tendremos deudas y una crisis tremenda encima, pero nadie debe olvidar, que también tenemos un clima excepcional y un mar que baña nuestras costas, que nos ofrece un ocio divertido a la vez que barato. ¿Quien me va a cobrar por bañarme en el mar? pues eso, nadie, así que disfruta de él. Creo que la mayoría estaríamos de acuerdo en la envidia que despierta nuestro país, climatológicamente hablando, en la mayor parte de Europa, y las posibilidades que nos ofrece para poder disfrutar la vida como la entendemos nosotros, en la calle y con los nuestros. Que no se puede una paella en el chiringuito, pues se cocina en casa o se lleva tortilla de patatas, esa tortilla tan nuestra, que incluso los paladares más acaudalados y exigentes han sabido disfrutar. A eso quiero hacer un llamamiento, a que sepamos ver la parte positiva de vivir en un país como el nuestro, que no nos engañemos, es la envidia de la mayoría de nuestros vecinos, ni que sea por la comida y el clima que tenemos. Ahora llega el verano, una época que vuelve a poner encima de la mesa, las ventajas de vivir donde lo hacemos, sobretodo después de un inusual (por frío) invierno. Espero que sepamos poner en valor la ventaja que supone disponer de un clima y unas costas como las que tenemos. Yo sin dudarlo, voy a poner la neumática en el agua, y dejaré los problemas en la costa, mientras les saludo conforme me voy alejando. Algunos me dirán que claro, como yo tengo una neumática, puedo hacer estas cosas, pero que en su situación…. A estos les diré también, que para disfrutar hay que tener una predisposición y que aunque me roben la neumática (que espero no ocurra), pienso bañarme en el mar tantas veces como pueda y eso no cambiará. Quizás desde allí consiga la inspiración que si bien no arreglará el país, si me hará más liviano el día a día.
Nos vemos en el mar! (ya sea nadando o navegando).

Consejos para navegar con tu neumática Zodiac

Antes de lanzarte a navegar, echa un vistazo a los partes del tiempo de tu zona, por si hubieran previsiones que desaconsejaran una excursión muy larga. Para navegar cerca de la playas, es bueno que te conectes a nuestro site y que eches un vistazo al estado del mar en cada momento. Si desde casa ves el mar, eso que te vas a ahorrar.
Otros consejos que debemos tener en cuenta, algunos de ellos de Zodiac propiamente:
– Informa a alguien de que vas a salir y a la hora que tienes previsto regresar.
– Deberías explicar a tus acompañantes, de lo básico respecto a; seguridad, etc.
– Comprobar el hinchado correcto de la neumática (rigida, pero con suficiente elasticidad para que marques la mano si te apoyas)
– Comprobar que los cierres de aire están bien y no dejan escapar aire.
– Ajustar bien el motor por sus abrazaderas.
– Poner gasolina suficiente y en caso de motor pequeño, llevar adicional.
El equipo de seguridad que deberíamos llevar a bordo:
  • Chaleco salvavidas por persona (PFD)
  • El hinchador, las pagayas (o los remos)
  • El kit de reparación y sus maletín de herramientas
  • El equipamiento obligatorio
  • La documentación de la embarcación y su permiso de navegación

BY ZODIAC ESPAÑA (obtenido de su website):

ASEGURESE DE QUE SU SISTEMA DE COMBUSTIBLE ESTÁ EN BUENAS CONDICIONES Y MANTENGALO ADECUADAMENTE PARA EVITAR EL RIESGO DE UNA EXPLOSION O INCENDIOS. NO MANIOBRE UNA EMBARCACIÓN SI EL MOTOR EXCEDE LA POTENCIA ACONSEJADA.

En el agua:

Comprobar que la carga está repartida equitativamente

  • En condiciones normales, la carga se debe distribuir a lo largo de la crujía (línea que va de proa a popa) de la embarcación, preferentemente en popa
  • Para operaciones con una mano, permanecer en estribor para compensar la fuerza de torsión de la hélice

En “mar de popa”,
cargar la popa- el eje de trimado debe estar en la 3ª ó 4ª posición

En “mar de proa”,
cargar la popa- el eje de trimado debe estar en la 2ª o incluso en la 1ª posición

Durante la travesía:

Deberemos ajustar nuestro pilotaje a las normas básicas e navegación. La seguridad en el mar es cosa de todos y dado que nosotros podemos acercarnos a la costa más que ninguna otra embarcación, deberemos vigilar especialmente con; bañistas, etc…

En caso de accidente (by Zodiac):

Una embarcación hinchable es prácticamente insumergible, incluso llena de agua. Si después de un accidente se deshincha un compartimento, llévelo hacia el interior de la embarcación y regrese a velocidad moderada. En caso de colisión o de un impacto con un objeto flotante, pare para examinar el casco, los flotadores, el motor y su ajuste y regrese a velocidad moderada. Lleva la embarcación a su distribuidor para revisarla antes de utilizarla de nuevo.